Cuando estás mal, cuando lo ves todo negro, cuando no tienes futuro, cuando no tienes nada que perder, cuando.. cada instante es un peso enorme, insostenible. Y resoplas todo el tiempo. Y querrías liberarte como sea. De cualquier forma. De la más simple, de la mas cobarde, sin dejar de nuevo para mañana este pensamiento: "Ella no está." Ya no está. Y entonces, simplemente, querrías no estar tampoco tú. Desaparecer. Paf, sin demasiados problemas, sin molestar. Sin nadie que tenga que decir : " Oh, ¿te has enterado? Si, precisamente el.. no sabes como ha sido.." Si, ese tipo contará tu final, lleno de quién sabe cuáles y cuantos detalles,se inventará algo absurdo, como si te conociera de siempre, como si solo él hubiera sabido realmente cuáles eran los problemas. Es extraño.. Si quizá ni siquiera has tenido tiempo de entenderlos tú. Y ya no podrás hacer nada contra ese gigantesco boca-oreja. Que palo. Tu memoria será víctima de un imbécil cualquiera y tú no podrás hacer nada por remediarlo. Sí, ese día hubieras querido encontrar a uno de esos magos: colocan un pañuelo sobre una paloma recién aparecida y, paf, de repente ya no está. Ya no está y basta.

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